Motivos
Para entender lo que pasa hay que haber llorado dentro, donde lloraba cuando no quería lastimas ni piedad. No quise retenerlo y de nada hubiera servido, aunque ahora me pregunto que daría por tenerlo a mi lado. Le di mi único llanto, mi melancolía y mi angustia. Por la manera de sufrir descubrí el amor eterno, el que antes de reconocerse un día se marchó. La culpa de la vida cotidiana no nos carcomió y en ese beso que no quiso ser de nadie se corto la cinta del vigésimo capitulo. No es que ya no me interese pero duele verte removiendo las cajas de memorias de verano, la camiseta de un Enero que se fue y cuatro años que yo misma eché a perder. Ni inocente ni culpable, contigo o sin ti, ya no hay lágrimas que te obliguen a volver inútilmente a un pasado dudoso. Simplemente eso, me pongo a contar motivos de un sentimiento que no puedo explicar.